Es que el presidente autoproclamado como tal por algunos meses más de la Unión Cívica Radical, y actualmente legislador nacional en busca de un tercer mandato, no cuenta con el apoyo de los dirigentes que disputaron la interna del frente macrista y teme por un éxodo de votantes hacia sectores menos afines como el espacio de Javier Milei, o el Partido Autonomista que acompaña la candidatura de Juan Schiaretti. Incluso, hay quienes no descartan vender su apoyo a Pablo Outes, que fue tal vez de los más perjudicados por la «Ola Violeta» en todo el país.
Matías Posadas, parte del equipo que impulsa la candidatura de Miguel Nanni, lejos de poner paños fríos a la situación y tratar de convocar realmente a una unidad del espacio de JXC, chicaneó a las fórmulas que no fueron electas y hasta bastardeó a sus candidatos. Algo así como apagar el incendio con alcohol etílico, muy típico de este muchacho que, dada su condición de saencista, es visto con recelo por parte de los integrantes de su propio frente que creen que está haciendo el juego para que el candidato de Unión por la Patria quede como segunda fuerza en Salta y así se asegure una banca al menos, mucho antes que el cafayateño Nanni.
No sería descabellado. Hasta hace no mucho tiempo atrás, la relación entre Pablo Outes y Matías Posadas era muy estrecha. De hecho, el fundador del Frente Plural formó parte del gabinete actual y era uno de los elegidos del «Loro» para que dispute la pelea por la senaduría del departamento Capital que quedó en manos de Emiliano Durand. Tras eso salió del gabinete, pero fue recontratado en otro puesto, el cual tuvo que abandonar cuando llegó a destruir la alianza de Juntos por el Cambio, ocasionando la salida de Inés Liendo y cubriendo el cupo oficialista que le hacía falta a la coalición.
Entonces, con este panorama, ¿cómo hará Nanni para sumar los votos que le hacen falta para llegar a sostener su banca en el Congreso de la Nación? Eso por el momento es una incógnita que podría no resolverse. Es que el electorado que votó a Bernardo Solá, quien quedó tercero en las PASO de Juntos, muy difícilmente escoja inclinarse por Nanni ya que se trata de los radicales que no están de acuerdo con el legislador nacional, que incluso piden la intervención del partido y hasta la expulsión del cafayateño de la centenaria fuerza política. Serían casi 5 mil votos que se perderían y con los 61 mil de Miguel no alcanzaría.
Con Pino Rocha pasa lo mismo. La gente del Partido Renovador de Salta, una fuerza ultra conservadora fundada por un ex militar y gobernador de facto, podría no ajustarse a una alianza con el peronismo como ocurrió en 2007 con la creación del Frente para la Victoria (FDT desde el 2019) e inclinarse por un candidato más de derecha como lo es Milei y, por lo tanto, los votos acompañarían a María Emilia Orozco y Alfredo Olmedo. No son muchos sufragios, de hecho, son menos de dos mil, pero no le sumarían a Miguel que seguiría por debajo de los que pueda obtener el actual coordinador de Enlace de la provincia.
El caso más fuerte se da con Inés Liendo. La joven representante del PRO está enemistada con Miguel desde que incluyó a Posadas en Juntos y directamente no tiene trato con ninguno de los dos. Días atrás en una entrevista sostuvo que no obligaría a sus electores a votar por Nanni y, si se sienten más atraídos por otros candidatos, son libres de elegirlos. Con esto queda demostrado que los casi 38 mil votos cosechados por la joven no irán, necesariamente, para el radical, lo que sí representa una preocupación ya que, con esos sufragios, podría darle pelea al «Loro» que le saca una ventaja clara en cantidad de votos, y podría contar con algunos más si es que los votantes de Ramón Villa y Verónica Caliva.
