El FMI empeoró su pronóstico sobre la Argentina y ahora prevé una caída del 2,5% del PBI este año

El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó que la Argentina caerá en recesión este año, poniendo punto final a la recuperación que despuntó tras la pandemia de coronavirus –el principal argumento al que ha recurrido el Gobierno para defender su política económica– y a contramano del resto de las principales economías de América Latina, que acelerarán su crecimiento.

El Fondo prevé ahora que el producto bruto interno (PBI) caerá un 2,5% este año, una reducción significativa respecto del año anterior y de las últimas proyecciones del organismo difundidas en abril último, que esperaban una leve expansión de apenas 0,2% para este año. La razón central del cambio en las proyecciones es la histórica sequía que afectó la cosecha del campo, indicaron los economistas del organismo multilateral. Para el año próximo, el FMI estima un rebote del 2,8% en la actividad. El Fondo también revisó su proyección para la inflación al 120% para este año.

“La Argentina está enfrentando una situación muy difícil, particularmente empeorada por la sequía”, dijo el economista jefe del FMI, Pierre-Oliviar Gourinchas

Las últimas estimaciones del FMI surgen de la actualización de las cifras del informe Panorama Económico Mundial (WEO, según sus siglas en inglés), el trabajo insignia del organismo multilateral que se actualiza trimestralmente y ofrece proyecciones para las economías de sus países miembros. Los últimos datos fueron presentados este martes en una conferencia de prensa en la sede del organismo en Washington.

El ajuste que hizo el Fondo a sus proyecciones para la economía argentina pusieron al organismo en línea con las del mercado y de los economistas en el país, donde los cálculos adelantan desde hace ya varios meses un caída de la actividad para este año debido al duro golpe de la sequía, que derrumbó las exportaciones del país en alrededor de US$20.000 millones. Aunque algunos sectores de la economía todavía se mantienen a flote, el azote de la crisis climática terminará por arrastrar inevitablemente los números globales del PBI.

A la par del pronóstico del informe, la vocera presidencial, Gabriela Cerruti, negó en una entrevista radial que la Argentina esté en crisis. “Yo digo que la Argentina hoy tiene inflación y un problema con el dólar, pero sigue teniendo un nivel de crecimiento y de consumo que no se puede tener en crisis”, afirmó la vocera, quien, pese al alza del costo de vida y el aumento de la pobreza, agregó: “En la Argentina no hay hambre”.

El drástico cambio en el panorama del organismo llega justo en medio del tramo final de la negociación entre el staff del FMI y el equipo que comanda el ministro de Economía y candidato presidencial del oficialismo, Sergio Massa, en busca de un acuerdo que le dé a la economía un piso de estabilidad hasta el cambio de gobierno en diciembre próximo.

El FMI dijo el domingo en un tuit que las autoridades argentinas y el staff habían finalizado “los aspectos medulares del trabajo técnico” para concluir la quinta revisión del Acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF, según sus siglas en inglés), y que habían logrado acordar los objetivos y parámetros centrales que serán “la base” de un acuerdo técnico, o “staff level agreement”. Una vez cerrada esa etapa –el Ministerio de Economía dijo que puede ocurrir entre mañana y el jueves–, el siguiente paso es lograr la aprobación del Directorio Ejecutivo, algo que podría llegar a ocurrir recién después de las primarias presidenciales.

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