El documento, elaborado por el Observatorio Laboral de Antofagasta, alojado en el Instituto de Economía Aplicada Regional (IDEAR) de la Universidad Católica del Norte (UCN) y financiado por la Subsecretaría del Trabajo, reveló que la actividad económica del país continúa mostrando señales de dinamismo, un fenómeno que se refleja claramente en diversas métricas claves de la región de Antofagasta.
Según los últimos datos, entre el tercer trimestre de 2024 y el mismo trimestre de 2023, el Producto Interno Bruto (PIB) minero de la región experimentó un crecimiento interanual de un 7,0%, lo que indica una sólida recuperación en uno de los sectores más importantes para la economía regional.
Por otro lado, el Índice Mensual de Actividad Económica (IMACEC) del sector comercio también reportó un notable aumento del 8,7% entre enero de 2025 y enero de 2024. Este crecimiento refleja un entorno favorable en las actividades comerciales de la región, lo que se ha traducido en una mejora en las condiciones laborales y el empleo en general.
La seremi del Trabajo y Previsión Social, Camila Cortés Ruiz, sostuvo que “las cifras de empleabilidad contenidas en este informe del Termómetro Laboral nos indican que el compromiso del Gobierno sobre la creación de empleos formales se está cumpliendo y que el dinamismo económico en la región se está recuperando. Por otra parte, nos insta a continuar fortaleciendo las medidas de apoyo al empleo femenino y participación laboral de las mujeres para avanzar en mayor equidad, igualdad y acortar las actuales brechas”.
La minería y el comercio continúan siendo los principales motores de la economía de Antofagasta, representando un 35,1% del empleo total en la región en el trimestre DEF 2025. Gracias al buen desempeño de estos sectores, el empleo ha registrado un incremento interanual del 3,1%, lo que refleja una recuperación consolidada tras los efectos adversos de la pandemia.
Un dato positivo adicional es que, en el mismo período, el empleo formal ha experimentado un incremento interanual del 4,4%, posicionando a la región como la segunda con la menor tasa de informalidad laboral del país. Estos resultados no solo son un indicio del crecimiento económico, sino también de la calidad del empleo generado, con un foco en empleos formales.
En términos de desocupación, la tasa regional se estima en 7,4%, lo que supone una disminución en 0,5 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Esta reducción de la tasa de desempleo es un reflejo directo de la creación de empleo formal, especialmente en sectores clave como el comercio, que ha tenido un crecimiento del 10,7% en términos de ocupación.
Manuel Pérez, Director del Observatorio Laboral de Antofagasta y académico de la UCN, comentó que los datos actuales del mercado laboral en Antofagasta reflejan el sólido rendimiento que ha mostrado la economía regional, destacándose especialmente el papel de la minería en la recuperación del empleo tras la pandemia. “Este proceso ha influido en otros sectores que dependen directa o indirectamente de la minería, gracias a los ingresos que genera, como es el caso del comercio”.
A lo que agrega que: “sin embargo, los recientes acontecimientos a nivel global que están afectando el comercio internacional deben ser considerados un riesgo a corto y medio plazo, debido a la magnitud del impacto que pueden tener, no solo en Estados Unidos, sino también en China, el principal socio comercial de Chile y, sobre todo, el mayor comprador de cobre”.
En su análisis, , enfatiza en que esto es relevante, “a pesar de que el cobre no se vea afectado directamente por los aranceles impuestos por el Gobierno de Estados Unidos. Así, la dinámica positiva del empleo podría revertirse, dependiendo de la magnitud del impacto que este shock tenga sobre el crecimiento de la economía global y, en particular, sobre el comercio global. Algo que afectaría especialmente a economías pequeñas y abiertas a los intercambios comerciales, como es el caso de Chile y, dentro del país, de Antofagasta”.
