Los gremios docentes de Jujuy informaron que el acatamiento al paro nacional convocado para este jueves alcanzó entre el 70% y el 80% en la provincia, reflejando el malestar del sector por la situación salarial, las amenazas a los regímenes jubilatorios y el deterioro de la educación pública. “La medida tuvo un alto nivel de adhesión, según el relevamiento con delegados en distintas regiones”, señalaron los representantes sindicales.
Desde CEDEMS y ADEP expresaron su preocupación por las reformas laborales y jubilatorias impulsadas a nivel nacional, que podrían afectar el régimen docente. Además, se solidarizaron con los jubilados, denunciando que sus haberes de $300.000 a $400.000 los ubican en la indigencia, restringiendo el acceso a medicamentos y necesidades básicas. También repudiaron un “acto de amedrentamiento” del Ministerio de Educación, que pidió a escuelas privadas subvencionadas listar a los docentes adheridos al paro, un accionar que consideran intimidatorio y que podría derivar en descuentos de subvenciones.
En el ámbito salarial, los gremios destacaron que más del 80% del sueldo docente en Jujuy se paga en negro, con solo $100.000 a $106.000 sujetos a descuentos previsionales, afectando el financiamiento de obras sociales. La Unión Docentes Argentinos (UDA) señaló que el salario mínimo nacional docente ronda los $500.000, una cifra que calificaron de “aberrante” y que no permite superar la línea de pobreza. A esto se suma el costo del transporte: un docente que trabaja en varias escuelas gasta más de $4.500 diarios en colectivos, con boletos que superan los $1.000.
Los gremios miran con expectativa, pero con cautela, la reapertura de paritarias anunciada por el Gobierno provincial para el próximo miércoles. “Vamos con propuestas, pero muchas veces lo ofrecido está lejos de lo que necesitamos para vivir dignamente”, afirmaron. Además, subrayaron la importancia de defender la educación pública, clave para la movilidad social, que se ve amenazada por recortes presupuestarios y el deterioro de las condiciones laborales e infraestructura. “Seguiremos luchando con uñas y dientes”, aseguraron, en un contexto donde la inflación de marzo acumuló un 3,8%, según el INDEC, agravando la situación económica del sector.
